Por Israel Melo Herrera
Introducción
La reciente entrega del Premio Estatal a la Mujer 2025 a la joven Ángela Olazarán ha generado un intenso debate. Mientras algunos celebran su reconocimiento por sus logros en ciencia y tecnología, otros cuestionan si este premio debía otorgársele, argumentando que no se apega al propósito original de la distinción. Sin embargo, ¿realmente hay fundamentos sólidos para esta inconformidad?
El argumento de la inconformidad
El Movimiento Amplio de Mujeres de Veracruz y Boca del Río expresó su desacuerdo, afirmando que este premio está destinado a quienes trabajan en la promoción y defensa de los derechos humanos y la igualdad de género. Desde su perspectiva, reconocer a una estudiante sobresaliente en ciencia y tecnología desvirtúa la esencia del galardón.
Su postura sugiere que un premio especial para logros académicos hubiera sido una mejor opción. Sin embargo, esto plantea una pregunta clave: ¿por qué minimizar los logros de una mujer destacada en la ciencia cuando el propio reconocimiento estatal contempla los méritos científicos dentro de sus criterios?
Lo que dicen los estatutos
Según la descripción oficial del premio:
“El Premio Estatal a la Mujer es un reconocimiento que se otorga a las veracruzana destacadas por su trayectoria de vida, obra, méritos académicos, científicos, artísticos, literarios o de otra índole, o que desde cualquier ámbito de acción hayan contribuido al cumplimiento en el ejercicio de los derechos de las mujeres y la igualdad de género en el estado de Veracruz”
En otras palabras, la categoría de logros científicos sí está incluida en los estatutos del premio. Por lo tanto, el reconocimiento a Ángela Olazarán no solo es válido, sino que también está alineado con los lineamientos establecidos.
A pesar de esto, el Movimiento Amplio de Mujeres de Veracruz y Boca del Río sostuvo su postura:
“Con todo respeto y admiración para la joven premiada, señalamos que estas actividades no son las establecidas por la Ley de Premios del Estado para otorgar el Premio Estatal a laMujer 2025”
No obstante, esta afirmación es contradictoria, ya que los propios estatutos mencionan los logros académicos y científicos como razones para otorgar el premio.
Casos anteriores y el impacto del reconocimiento
La entrega de este galardón en ediciones anteriores ha incluido a mujeres con méritos científicos, lo que hace aún más inconsistente la queja en torno a la premiación de Ángela Olazarán.
Originaria de Papantla, Ángela se convirtió en la primera mujer y la primera estudiante latinoamericana en obtener un reconocimiento mundial en el que compitieron más de 11 mil jóvenes de 176 países. Su proyecto, Ixtlilton, un asistente médico virtual impulsado por inteligencia artificial, puede diagnosticar 21 enfermedades a través de preguntas dirigidas al usuario.
Más allá del premio, el impacto de su trabajo es significativo. Su tecnología podría mejorar el acceso a la atención médica en comunidades rurales, un beneficio que trasciende el ámbito académico y tiene implicaciones sociales.
El papel de las mujeres en STEM
Otro punto clave en esta discusión es la importancia de reconocer a mujeres en ciencia y
tecnología. Ángela Olazarán ha impulsado la participación femenina en STEM (Ciencia,Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) mediante talleres y conferencias dirigidos a jóvenes que buscan incursionar en estas áreas.
La brecha de género en el ámbito científico sigue siendo un desafío, y reconocer a mujeres que destacan en este campo es parte fundamental de la lucha por la igualdad. Entonces, ¿por qué excluir estos logros del reconocimiento a la mujer veracruzana?
Conclusión: un premio bien otorgado
Más allá del desacuerdo generado, este caso pone sobre la mesa la necesidad de revisar los criterios de premiación para evitar futuras controversias. Sin embargo, lo que es innegable es que el talento y la dedicación de Ángela Olazarán merecen ser reconocidos.
En mi opinión, Ángela Olazarán es una merecedora legítima del Premio Estatal a la Mujer, ya que sus logros científicos están dentro de los criterios establecidos. Su premiación no solo es válida, sino que también representa un paso adelante en el reconocimiento de mujeres en ciencia y tecnología.
¿Entonces, por qué no reconocerla?

Israel Melo Herrera nació el 16 de julio de 2007 en Xalapa, Veracruz, en una familia con raíces huastecas divididas entre Xalapa y Chicontepec. Su madre es originaria de Chicontepec y su padre es xalapeño. Durante su infancia, vivió en diferentes lugares entre Xalapa y Chicontepec. A los 6 años, se mudó al pueblo de Chicontepec de Tejeda, Veracruz, donde pasó varios años. Fue hasta finales de 2016 cuando regresó a Xalapa para continuar con sus estudios de primaria y secundaria. Actualmente, cursa el sexto semestre de preparatoria en la escuela Antonio María de Rivera Diurna.
Es el hermano menor de su familia y tiene un profundo interés en la literatura, el español y la historia. Además, se dedica a aprender a tocar el teclado y se enfoca constantemente en estudiar temas que le apasionan. A pesar de tener un padre ausente, esto no ha limitado su búsqueda de conocimiento y, debido a su gusto por la literatura, ha decidido que su vocación será la docencia.
También posee habilidades para la informática, enseñadas por su hermano, y ha aprendido a utilizar esa herramienta para expandir su gusto por el conocimiento, el estudio y, por supuesto, la lectura. Aunque prefiere los libros físicos sobre los digitales, a la hora de leer no le importa el medio. Tiene una inclinación por las mitologías japonesas y por J.K. Rowling. Sus inicios en la lectura fueron gracias a la obra de William Shakespeare Romeo y Julieta, aunque en su momento fue por obligación. Posteriormente, leyó por voluntad propia El diario de Ana Frank y Corazón: Diario de un niño de Edmundo de Amicis. A partir de ese momento, le tomó amor a la lectura y, ahora, entre los regalos que pide, busca un equilibrio entre videojuegos y libros.