Por Beatriz Espinosa Gómez
En el mundo académico, donde la excelencia y la dedicación siempre se celebran, es fundamental destacar a aquellos individuos que rompen barreras y redefinen los estándares de logro. Ángela Olazarán, una joven con talento de Veracruz, es de Papantla, Veracruz, México. Ahora estudia Ingeniería en Tecnologías de información y Negocios Digitales en la Universidad Anáhuac Veracruz campus Xalapa; ha logrado algo único al ser la primera mujer latinoamericana en ser nombrada como la mejor estudiante del mundo. Este logro no solo eleva su nombre, sino que también inspira a millones de jóvenes, especialmente a las mujeres de nuestra región, y merece ser reconocido y celebrado en toda su magnitud; ya que ha mostrado que la habilidad y el saber no tienen paredes ni reglas de género.
Ángela, con su constancia y dedicación, ha mostrado que el talento y la inteligencia no tienen límites ni restricciones de género. Su éxito es una prueba del poder del esfuerzo continuo y amor por saber, así como una señal de que mujeres latinoamericanas pueden competir y sobresalir en cualquier área a nivel mundial. Es vital que su logro sea muy conocido porque muestra el potencial y capacidad de nuestros jóvenes para llegar a grandes alturas.
Rompiendo Estereotipos y Abriendo Caminos.
El reconocimiento a Ángela Olazarán no es solo un triunfo personal, sino un avance significativo para la comunidad académica de América Latina. Ella ha abierto vías y dado un ejemplo que seguramente motivará a las próximas generaciones de alumnos a soñar en grande y a buscar, sus metas con ímpetu. En una sociedad donde las mujeres han enfrentado dificultades y falta de igualdad, Ángela se muestra como un rayo de esperanza; ella da el mensaje de que, con trabajo duro, entrega y amor por lo que uno hace, se pude saltar cualquier obstáculo.
Celebrar a Ángela es celebrar el progreso y la igualdad. Es reconocer que, a pesar de los desafíos y las adversidades, es posible superar las expectativas y llegar a la cima. Ángela Olazarán no solo es un caso de buen trabajo académico, sino también un símbolo de esperanza y de fuerza para todas las mujeres y jóvenes en América Latina.
Ángela Olazarán se hizo conocida sobre todo por su nuevo proyecto “Ixtlilton”, una ayuda médica lejana que usa inteligencia artificial para saber 21 enfermedades. Este trabajo fue muy importante durante la enfermedad COVID-19 porque ayudó a disminuir la cantidad de pacientes en los hospitales en caso de emergencia médica. Además, “Ixtlilton” está abierto en español y en tutunakú, la lengua usada en los grupos indígenas de Papantla, lo que lo hace útil y accesible en lugares lejanos.
Su éxito en este proyecto y su reconocimiento como la mejor estudiante del mundo con el Global Student Prize 2024 la han llevado a ser una figura destacada y una fuente de inspiración para muchos.
Impacto del Proyecto.
El impacto de “Ixtlilton” ha sido significativo. Durante la pandemia, ayudó a bajar la carga de trabajo en los sistemas de salud al dar diagnósticos iniciales permitiendo que las personas buscaran atención médica oportuna y evitando la evolución de la enfermedad detectada y la automedicación.
Esto fue muy importante en áreas rurales y remotas donde hay pocos recursos médicos, debido a que el asistente de salud Ixtlilton es una herramienta que usa inteligencia artificial, cuenta con varias características importantes como lo son: Diagnóstico a través de síntomas: Ixtlilton puede ver hasta 21 afecciones diferentes usando varias preguntas que el usuario contesta sobre lo que siente. Fácil de usar y sin conexión a Internet: Cuando se baja en un artefacto, no necesita conexión a la Red, lo cual lo hace muy bueno para lugares lejanos donde no se cuenta con este recurso. Además, cuenta con un sistema de lenguas comunes: Aparte del español hay versiones en idiomas nativos como el tutunakú haciendo más fácil este uso en grupos locales. Cuidado médico: Fue hecho junto con doctores del lugar y los alrededores durante la pandemia de COVID-19, para disminuir la cantidad de pacientes en los hospitales y centros de salud de las zonas colindantes.
Un Ejemplo a Seguir.
En nuestra sociedad, donde los resultados académicos son a veces la manera de medir el éxito, es muy importante que se note a los que destacan y nos dan ánimo a todos. Ángela, con su gran entrega y éxitos, nos enseña que no hay barreras para lo que podemos lograr. Su relato es un recordatorio de que debemos continuar tras nuestros sueños y nunca darnos por vencidos, sin importar cuán duras puedan ver las situaciones.
Ángela nos enseña que el camino hacia el éxito no siempre es fácil, pero con perseverancia, dedicación, esfuerzo y pasión por alcanzar nuestros objetivos, podemos superar cualquier obstáculo. Su ejemplo es una inspiración para todos los estudiantes que, como ella, sueñan con alcanzar grandes logros. Nos demuestra que, sin importar de dónde vengamos, podemos competir y destacar a nivel mundial si creemos en nosotros mismos y nos esforzamos al máximo.
Reconocimiento Global.
El proyecto le valió a Ángela el Global Student Prize 2024, un premio que reconoce a los estudiantes que han realizado contribuciones excepcionales a sus comunidades y al mundo. Su trabajo no solo ha tenido un impacto inmediato en la salud pública, sino que también ha demostrado el poder de la tecnología y la innovación para abordar problemas globales.
El impacto de Ixtlilton en la salud comunitaria ha sido significativo, especialmente en áreas rurales y marginadas. Y este asistente médico virtual ha permitido:
Acceso a diagnósticos básicos: Muchas personas en comunidades remotas han podido identificar enfermedades comunes sin necesidad de viajar largas distancias para consultar a un médico profesional.
Reducción de la saturación hospitalaria: Durante la pandemia de COVID-19, ayudó al diagnóstico de esta nueva enfermedad y por consecuencia a disminuir la carga en hospitales al ofrecer orientación inicial sobre síntomas, evitando la saturación en estos.
Empoderamiento de comunidades indígenas: Al estar disponible en lenguas locales como el tutunakú, ha promovido la inclusión y el acceso equitativo a la salud.
Futuro y Legado.
Ángela Olazarán sigue trabajando en mejorar y expandir “Ixtlilton”, y su legado inspira a muchos otros jóvenes a utilizar la tecnología y la innovación para resolver problemas de salud en sus comunidades. Su éxito resalta la importancia de la educación, la perseverancia y compromiso con el bienestar de los demás.
Ángela ha mostrado al mundo que, con determinación y creatividad, es posible hacer una diferencia significativa, sin importar las circunstancias. Su historia es un poderoso recordatorio de que la tecnología puede ser una herramienta para el bien común y un faro de esperanza para muchos.
La Importancia del Reconocimiento.
Es fundamental que la sociedad y las instituciones académicas reconozcan y celebren los logros de individuos como Ángela Olazarán. Al hacerlo, no solo estamos honrando su dedicación y esfuerzo, sino también enviando un mensaje poderoso a todas las mujeres y jóvenes de América Latina: que pueden alcanzar sus sueños y que sus logros serán reconocidos y celebrados.
El reconocimiento a Ángela es un paso importante hacia la igualdad y el empoderamiento de las mujeres en nuestra región. Su éxito nos recuerda que, aunque aún hay mucho por hacer, estamos avanzando en la dirección correcta. Es un ejemplo de cómo, con esfuerzo y dedicación, podemos romper barreras y alcanzar grandes alturas.
El efecto de Ixtlilton en Ángela Olazarán fue tan grande, que experimentó un cambio personal y académico, ayudándole a mejorar sus habilidades técnicas, creativas y ser galardonada con premios con el Premio Estatal para la Mujer Veracruzana 2025 y el Global Student Prize 2024 que la mostraron como una de las mejores estudiantes del mundo.
Además, Ángela ha dicho que este proyecto le ha dado una base para inspirar a otros jóvenes, sobre todo en comunidades indígenas, a soñar en grande y superar barreras económicas y sociales. Su deber con la igualdad de género y el derecho a tecnología ha sido una razón en su vida, y ha dicho que quiere ser un modelo para las generaciones futuras.
La distinción de Ángela Olazarán como la mejor estudiante del mundo es un premio que debe ser recordado y mostrado a toda la población estudiantil no solamente local, sino nacional e internacionalmente. Su historia de vida es una fuente de motivación que nos ayuda a recordar que, con trabajo, disciplina, constancia, esfuerzo, dedicación amor y entrega por lo que soñamos y queremos podemos llegar a lograrlo y superar nuestras expectativas.

Beatriz Espinosa Gómez.
Beatriz Espinosa Gómez. Nacida en la ciudad de Xalapa, Veracruz un 16 de diciembre en 2007, hija de madre Xalapeña y de padre Mexiqueño. Durante su tiempo de vida ha vivido en la ciudad de Xalapa y como buena Xalapeña le encanta el chisme y la deliciosa comida, tanto de su ciudad como la del resto de México. Ella logra ver las cosas siempre de distintos puntos de vista, tratando de siempre beneficiar ambas partes cada que se requiera. Le gusta ver series animadas, escuchar podcasts de asesinos seriales, ver películas de Disney y varios documentales, el único genero de películas que no le gustan son las de terror.
Posee un pequeño perro llamado Baxter al cual adoptó en 2020 y lo quiere con mucho amor, ya que este cambió su vida por completo, haciendo que estos dos vivan grandiosas aventuras juntos. Ella es muy fanática de los perros, aunque no le molesta el convivir con otras especies de animales, por ejemplo; los gatos, ella también es fanática de los pequeños felinos, aunque sigue teniendo preferencia con los cachorros.
Ella a pesar de ser joven ha obtenido bastantes logros, a participado en distintas obras teatrales, unos ejemplos han sido en obras realizadas en la Escuela de Bachilleres Antonio María de Rivera y en el auditorio de la Escuela Normal Veracruzana por el aniversario de la DGB. Otra increíble hazaña que a conseguido es el participar en unos capítulos destinados a una sección para un programa de televisión infantil en RTV.
Actualmente está estudiando en la preparatoria Antonio María de Rivera Diurna mientras se prepara para próximamente entrar a la Escuela Normal Veracruzana y prepararse para realizar una licenciatura en Educación Especial y poder ayudar a aquellos jóvenes los cuales tienen algunas dificultades para aprender.